Mi perro tiembla a ratos desde esta tarde, la casa está caldeada y no parece asustado
Por NetForPet Editorial · 18 de febrero de 2026
Un temblor acompañado de cualquiera de estas cosas — vómitos, andar tambaleante, sacudidas o tirones musculares, mirada ausente, corazón acelerado, o la más mínima posibilidad de que haya cogido algo (una pastilla caída, una seta del jardín, chicle sin azúcar, una bolsita de nicotina, un producto con cannabis, veneno para ratas, un montón de compost) — significa dejar de leer y llevarlo ahora mismo a tu veterinario o a la urgencia más cercana. Los tóxicos que provocan temblores se tratan muy bien pronto y bastante mal tarde.
Si por lo demás está despierto, come, camina con normalidad y el temblor viene por episodios, las causas habituales son dolor (espalda, abdomen, articulaciones), miedo o adrenalina, frío, o alguno de los síndromes de temblor. El dolor es el que más se les escapa a los dueños, porque un perro que sufre a menudo solo tiembla, jadea y se vuelve pegajoso.
Algo concreto para esta noche: graba un episodio en vídeo, apunta a qué hora empezó y todo lo que pudo alcanzar en las seis horas anteriores, y busca dolor observando cómo se tumba y cómo se levanta, no apretándole. Si cabe la posibilidad de que se haya comido algo, lleva el envase contigo.
Este caso necesita de verdad una exploración. Un perro que tiembla con una exploración normal es una conversación muy distinta de un perro que tiembla con el abdomen dolorido, y esa diferencia se marca con las manos, no con una descripción. Tu veterinario decidirá, a partir de la exploración, si esta noche toca analítica e imagen, o control del dolor y revisión.
Sigue leyendo
Reúne todo el mundo de tu mascota en un solo lugar
Únete a NetForPet, gratis